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Somos

Somos

Plantando un HIJO, teniendo un libro y escribiendo un árbol

En la vida hay momentos en los que no puedes pensar mucho las cosas. Lo vemos en Martín. Con dos años no está para reflexionar mucho en si debe tirarse o no por el mismo tobogán que Gala, que tiene cuatro. No duda, lo hace. De hecho, recuerda al mito del abejorro, que si supiese que su cuerpo es demasiado grande para volar, nunca lo haría. Martín no sabe que la rampa es muy alta, ni que tiene las limitaciones físicas de un niño de dos años. Lo hace y punto.

Jose tania
"Nosotros llevamos cuatro años de caída libre, cuatro años intentando ser lo más parecido a una madre o un padre imperfecto que intenta concienciarse de que lo importante no es tanto frenar como aprender a caer con las partes blandas"

 

Es lo mismo cuando decidimos ser padres, lo hacemos y punto. ¡Todo el mundo lo hace!, nos repetimos para justificar una decisión que, a la postre, nos va a marcar toda la vida. Nos tiramos, sí. Y cuando bajas a toda velocidad por la rampa es cuando te das cuenta, en nuestro caso, que el tobogán aún no está terminado.

Somos un ESPEJO en el que nuestras hijas e hijos se miran cada día. Démosles el mejor REFLEJONosotros llevamos cuatro años de caída libre, cuatro años intentando ser lo más parecido a una madre o un padre imperfecto que intenta concienciarse de que lo importante no es tanto frenar como aprender a caer con las partes blandas. Somos una madre y un padre empeñados en convertir en aventura esta permanente sensación de supervivencia que es la crianza de Gala y Martín.

Y así nace DIDEA, de los encuentros con otras familias supervivientes, con sus realidades y experiencias. Porque DIDEA surge de personas maravillosas que se cruzan en nuestro camino; madres, padres, profesionales, personas como tú, con vivencias que aportan luz al tobogán de la maternidad y paternidad del siglo XXI.

Por eso ponemos en marcha este punto de encuentro, esta web y sus redes, para que sean un medio, una herramienta que cree puntos de encuentro llenos de diversión y anécdotas positivas. Una forma de fomentar la convivencia, el conocimiento, ayudándonos a ser más creativos y resolutivos. Porque la vida no es cuestión de propuestas inalcanzables, sino de cuidarnos y regarnos para hacer de nosotros un mejor espejo en el que se miren nuestras hijas e hijos.